Un día
cuando esté el paraiso amanecido
y anden por el albor engaviotadas
las rosas de occidente

Un día
en que vuelva cansado a desmembrarme
en el lecho de paja
cuando tengas abiertas las cortinas
para empolvar de azul todo tu rostro

 

Un día en el confín de muchos días
cuando el agua te limpie las membranas
y huelas a mujer intensamente

Un día sin vigilia
desposado
te llamaré de nuevo
y pondré el corazón sobre la cama
tal vez entre tus manos

Un día solamente

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Un día
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